El algodón orgánico es la mejor opción en confección para el planeta y sus habitantes.

En comparación con el algodón normal, por cada 1000 Kg de fibra orgánica que se usa para confeccionar ropa :

  1. las emisiones equivalentes de CO2 (que contribuyen significativamente al calentamiento global) se reducen en un 46%,
  2. las emisiones equivalentes de SO2 (Dióxido de Azufre), que producen la acidificación del suelo y, por tanto, la lluvia ácida, se reducen en un 70%,
  3. el equivalente de PO43 (Fosfato), una medida del potencial de eutrofización (el potencial de creación de zonas acuáticas muertas) se reduce en un 26%,
  4. la demanda de energía primaria (PED), medida en MJ, de fuentes no renovables como el petróleo y el gas natural que dependen de recursos fósiles se reduce en un 62%,
  5. se reduce hasta un 91% el uso de agua no corriente (agua azul) y la necesidad de riego es menor.